EL LÍDER-JEFE


 

Autor

T. S. Adriana Elizabeth Coopeland Gallo

Estudiante de Administración de Empresas, FUCN

Contacto: elcoopelang@ucn.edu.co

 

Resumen.

Si bien desde la universidad nos explican con todos sus matices lo que es ser un líder "escogido desde la base por tener características que lo hacen representar y ser afín al grupo", nos dejan un vacío en lo que es ser un jefe, no sólo en la teoría sino en la práctica, pues cuando nos enfrentamos al hecho de estar a cargo de pocas o muchas personas, esto se convierte en un lío. Sin embargo, tarde o temprano experimentamos lo que es ser jefe y debemos asumirlo.

Deseo con estas notas presentar una diferenciación elemental entre lo que es ser líder y ser jefe; y seguidamente ahondar un poco sobre el ser jefe desde la óptica del Trabajo Social, en el marco de algunos elementos teóricos.

1. LÍDER

El líder democrático actúa como catalizador tratando de armonizar las diferentes tendencias y opiniones para llevar a cabo los propósitos a través de las etapas que exige el proceso; en resumidas cuentas, es quien canaliza las discusiones y facilita los procesos. Siendo indispensable que genere empatía con los miembros del grupo y medie en la resolución de conflictos en caso de que se presenten.

2. CONCEPCIÓN CLÁSICA DEL EJERCICIO DE LA JEFATURA

Partiendo de la acepción anterior sobre el líder, podemos hacer una clara diferenciación con respecto al hecho de ser jefe y la concepción clásica del ejercicio de la jefatura, entendiéndolo como una figura de autoridad fijada por la institución, generando de entrada un sentido de respecto impuesto por el cargo, requiriendo de los subalternos una obligada obediencia que se acentúa cada vez más a medida que el jefe va adquiriendo "el poder".

3. EL LÍDER - JEFE

Pese a que existe una marcada diferencia entre ser líder y ser jefe, se deben tomar las riendas y posibilitar una mezcla ideal entre los dos conceptos, a fin de emprender un camino equilibrado entre quienes trabajan juntos, independientemente del cargo y el rango que ocupen.

3.1 PRINCIPIOS BÁSICOS DEL LÍDER - JEFE

Miremos estos quince principios básicos bastante útiles en el proceso de ser líder-jefe:

PRINCIPIO No. 1 Un buen líder-jefe se traduce en buenos empleados: la influencia del líder-jefe es decisiva para la buena marcha de la institución. Ejemplo: Si el líder-jefe es acelerado, malhumorado y deja translucir esas características a su equipo de trabajo, esto hará el ambiente laboral tenso y conflictivo.

PRINCIPIO No. 2 Enseñar no sólo con palabras sino con el ejemplo: si un líder-jefe desconoce el ejemplo como mecanismo de enseñanza-aprendizaje tendrá que hacer mayor esfuerzo para coordinar el trabajo de sus subalternos. Ejemplo: Si el líder-jefe acostumbra llegar tarde a su trabajo, ¿con qué autoridad podrá exigir a su equipo de trabajo que llegue puntual?

PRINCIPIO No. 3 Claridad a la hora de comunicar: la gente a cargo no puede ser manejada con el látigo, se la conduce mediante el lenguaje. Pero es sabido que muchas palabras tienen diferentes significados, lo que podría traer como consecuencia interpretaciones equivocadas. Por eso el líder-jefe debe ser claro a la hora de compartir información o decisiones con su equipo de trabajo, constatando que lo que dijo fue claramente entendido en intención y contenido, a fin de que su cumplimiento sea efectivo.

PRINCIPIO No. 4 Conocer el ritmo y la forma de trabajo de su equipo: si bien es cierto que cada persona debe conocer e introyectar las funciones inherentes a su cargo, así mismo el líder-jefe debe conocer el ritmo y la forma de trabajo de quienes laboran con él, para que las responsabilidades sean distribuidas de acuerdo al cargo y al tiempo de ejecución.

PRINCIPIO No. 5 Explicitar objetivos comunes del equipo de trabajo: el líder-jefe debe comunicar a cada uno de los miembros de su equipo de trabajo no solamente lo que se espera de él de acuerdo a su cargo (funciones), sino los objetivos trazados para su equipo de trabajo definiendo claramente la división de responsabilidades, los recursos con que se cuenta y el tiempo del que se dispone para hacerlo, a fin de dar un efectivo cumplimiento de metas conjuntas sin sobrecargar en exceso al equipo.

PRINCIPIO No. 6 Prometer sólo lo que puede cumplir: prometer cosas o acciones pueden motivar al equipo de trabajo para llegar al logro de una meta, pero si no se cumple con lo prometido se genera una desmotivación mayor y una incredulidad en caso de posteriores ofrecimientos.

PRINCIPIO No. 7 La excepción hace la regla: todo antecedente se crea como norma, porque si se hace excepción con una persona se generan puntos de comparación cuando se hacen peticiones "¿por qué a él sí y a mí no?" Y por otro lado, si se efectúa una vez, las personas a cargo esperarán que se repita en la misma fecha o por el mismo motivo. Ejemplo: Si en este año usted les regala, en ocasión al día de las madres, a las mujeres de su equipo de trabajo una serenata, con toda seguridad el año entrante van a esperar que se repita el regalo con algo similar, y en caso de que no sea así, se genera desmotivación, porque ya existe un antecedente como punto de referencia.

PRINCIPIO No. 8 Aunque delegue seguirá siendo responsable de los resultados: el líder-jefe no puede hacer todo, por esto debe delegar funciones operativas en los miembros de su equipo de trabajo de acuerdo con las funciones de cada cargo. Para esto, debe comunicar claramente: qué, cómo y cuándo se debe efectuar lo asignado, generando también un acompañamiento constante para que se cumpla efectivamente con lo planeado y además porque así delegue funciones, el líder-jefe siempre será el responsable, "especialmente cuando los resultados no son muy positivos".

PRINCIPIO No. 9 Acompañar para elogiar o para corregir: el líder-jefe debe saber cómo va el proceso y retroalimentar a su equipo de trabajo de una manera proactiva y acompañante, siempre elogiando lo que va bien o de lo contrario, corrigiendo y motivando para que mejore.

PRINCIPIO No. 10 Para evitar las mentiras: el líder-jefe debe, cada vez que pueda, buscar el contacto directo con su equipo de trabajo, reconociendo los sentimientos, la manera de proceder y en general los acontecimientos de su vida personal, a fin de establecer una relación cimentada en el respeto y la confianza, logrando evitar falsas disculpas o "mentirillas piadosas" a la hora de alguna falta o dificultad.

PRINCIPIO No. 11 Ponerse en los zapatos del otro: el líder-jefe debe saber qué es importante para las personas que conforman su equipo de trabajo, a fin de saber llegar a ellos generando empatía. Ejemplo: para algunas personas es muy importante que se acuerden de las fechas que para ellos son especiales (cumpleaños, día de la profesión u oficio, navidad, etc.) si al líder-jefe no le gusta, de todas maneras debe presentar un detalle personal para que el subalterno sienta que él es importante para su líder-jefe, no sólo como compañero si no ante todo como persona.

PRINCIPIO No. 12 Dirimir conflictos: cuando surjan conflictos en su equipo de trabajo el líder-jefe debe mostrar su imparcialidad, escuchando a ambas partes por separado y efectuando los encuentros necesarios entre las personas en disputa.

PRINCIPIO No. 13 Equipo con sinergia: el líder-jefe que toma decisiones a partir de la información que le suministra su equipo de trabajo, los estimula a tener un compromiso real y trascendente que se constituye en un círculo proactivo y sinérgico "Yo confío en ti, porque tu confías en mí. Yo respondo porque veo resultados, etc.".

PRINCIPIO No. 14 Crecimiento personal y profesional: si una persona tiene la oportunidad de aprender y crecer con su labor se sentirá importante y motivada para realizar cada vez mejor y con más empeño su oficio, por esto el líder-jefe debe brindar espacios de capacitación a su equipo de trabajo.

PRINCIPIO No. 15 Conducir una reunión: aunque no se debe caer en la reunión por todo o lo que comúnmente llamamos "reunionitis aguda", las reuniones con el equipo de trabajo son importantes para definir o afinar los procesos.

He aquí algunas características que deben ser tenidas en cuenta por el líder-jefe a la hora de conducir reuniones:

a) Convocar a la reunión como mínimo con una semana de anticipación para que todos puedan incluirla en su agenda.

b) El día de la reunión, mientras se espera a los participantes debe romperse el hielo hablando de cosas cotidianas y agradables, si es posible, de temas fuera de lo laboral.

c) Se debe hacer acta de cada reunión a fin de que los participantes tengan claro las responsabilidades que adquieren en cada una de ellas. Para esto se nombra un(a) secretario(a) de la reunión que deberá tomar nota y dar copia posteriormente a cada participante (a más tardar dos (2) días después).

d) La reunión debe tener claramente definidos los temas por tratar incluyendo las responsabilidades que adquirieron los asistentes en la reunión pasada.

e) Con base en los temas se definirá el o los objetivos de la reunión; que le permitirá al líder-jefe responder a la pregunta interna: ¿adónde puedo llevar a este equipo de trabajo?

f) La agenda de la reunión será propuesta por el líder-jefe, permitiendo la participación de los asistentes para sugerir modificaciones o anexos. Se debe tener muy claro de cuánto tiempo se dispone para el desarrollo de la reunión.

g) Luego de discutir y evaluar cada tema de la agenda, se asignan las tareas a cada miembro del equipo de trabajo; estos deben presentar resultados parciales o totales en la próxima reunión.

BIBLIOGRAFÍA

ALLAN, Jane. El gerente receptivo. Cómo desarrollar habilidades y resolver problemas humanos. Serie Empresarial. Bogotá: Fondo Editorial Legis, 1990.

BORRELL, Francesc. Cómo trabajar en equipo y relacionarse eficazmente entre jefes y compañeros. Barcelona: Ediciones Gestión 2000. S.A.,1996.